miércoles, 5 de noviembre de 2008

Los Latidos Del Corazón de Dios.

Leslie estaba leyendo la Biblia y orando sentado en la sala de su casa mientras tomaba una taza de te. Su hijita entró a la sala de su casa donde él estaba y corriendo llegó y lo abrazó con la ternura de una niña confiada en el amor de su padre. Leslie la besó y le dijo que la amaba y la niña colocó su infantil carita en el pecho de su padre y en unos segundos retiro asombrada su cara del pecho y le preguntó a su padre. ¿Papá que es lo que suena en tu pecho como un tambor?
Leslie, le contestó, es el corazón. Ella peguntó: ¿Qué es el corazón?, y su padre le explicó en forma sencilla que era una bomba puesta por Dios para impulsar la sangre a través de su cuerpo.
Ella preguntó… ¿Y yo también tengo uno? Si, todos tenemos uno. La niña volvió a colocar su cabeza en el pecho de su padre para seguir oyendo.

En ese momento, Leslie dice, que él meditó sobre ese hecho y se sintió a examinar cuando fue la última vez que había él escuchado el corazón de Dios.
Muchas veces, atribulados, angustiados o con muchos planes en nuestra mente se nos olvida poner nuestro cabeza en el pecho de Dios para escuchar los latidos de su corazón.

LA MEJOR PARTE.
La mejor parte de la vida es aprender a escuchar las pulsaciones del corazón de Dios.
En medio de las presiones diarias de la vida y las angustias permananente y las demandas de nuestra existencia necesitamos aprender para colocar nuestra cabeza en el pecho de Dios a través de la oración, la meditación y el silencio para captar las pulsaciones de su corazón y allí en la quietud del alma entender que en su amor profundo y tierno, Dios nos pide tres cosas…Recordar….Reconocer y Probar.
*RECUERDE
¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. Isaiás 40: 28
Él es Dios, es Señor, Creador, nunca se cansa ni desfallece y su entendimiento trasciende las circunstancias. Cuando nos angustiamos, nos desvelamos y nos preocupamos estamos olvidando que Dios sigue en control de todo. Nosotros no tenemos el control sino de una mínima parte de nuestra vida. Lo que nosotros no podemos controlar, Dios si puede controlarlo.
*RECONOZCA
Cuando recuerdes quién es Dios entonces reconocerás que:
“Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”. Isaiás 40:29

Cuando ya sentimos que no hay nada de fuerza nos levanta y el poder de su presencia nos revitaliza. Pero, dónde encuentro esa fuerza? Escuchando los latidos del corazón de Dios.
PRUEBE.
Cuando recuerdes y reconozcas entonces probarás y la prueba será irrefutable de que sus promesas son reales.
“Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; mas los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán”. Isaiás 40:30,31

Cuando fue la última vez que escuchaste los latidos del corazón de Dios?
No te has encontardo con él a solas por estar llorando tus soledades en la noche de tu vida?

No hay comentarios.: