domingo, 6 de julio de 2008

Adora y confía

No te inquietes por las dificultades de la vida, por sus altibajos, por sus decepciones, por su porvenir más o menos sombrío. Quiere tú, lo que Dios quiere. Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo, acepta los designios de Su providencia. Poco importa que te consideres un fracasado, si Dios te considera plenamente realizado a su gusto. Piérdete confiado ciegamente en ese Dios que te quiere para Si, y que llegará a ti, aunque no lo veas. Piensa que estás en sus manos, tanto más fuertemente cogido, cuánto más decaído y triste te sientas. Vive feliz, vive en paz que nada te altere, que nada sea capaz de quitarte tu paz,... ni la fatiga, ni tus fallos. Haz que brote, y conserva siempre sobre tu rostro, una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor, continuamente te dirige. Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada, todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Adora y Confía.

1 comentario:

A.J. dijo...

Me encanto eso de que "poco importa que te consideres fracasado, si Dios te considera plenamente realizado a Su gusto"...
Dejemonos moldear por Dios...aunque no nos guste el proceso...el resultado sera perfecto!