Es el valor que nos hace conscientes de la necesidad de recibir dirección y ayuda en todos los aspectos de nuestra vida.
La docilidad es el valor que nos hace tener la suficiente humildad y capacidad para considerar y aprovechar la experiencia y conocimientos que los demás tienen. La docilidad nos ayuda a ser más sencillos, pues nos dispone a escuchar con calma y atención las sugerencias que nos hacen y a tomar decisiones más serenas y prudentes en base a la información recibida. Es necesario estar alerta para descubrir a cada instante las oportunidades que la vida nos da para ser mejores, los buenos consejos y sugerencias pueden venir de cualquier persona en los momentos y lugares menos esperados. Lo más importante es saber que la persona dócil es feliz poniéndose en manos de los demás, generando confianza por la seguridad que tiene de aprender a mejorar todo lo que a su persona concierne.
sábado, 19 de julio de 2008
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