El Senor es mi pastor;nada me falta.
En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre.
Aunque pase por el mas oscuro de los valles, no temere peligro alguno, porque Tu, Senor, estas conmigo; tu vara y tu baston me inspiran confianza.
Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos; has vertido perfume en mi cabeza, y has llenado mi copa a rebosar.
Tu bondad y tu amor me acompanan a lo largo de mis dias, y en Tu casa, oh Senor, por siempre vivire.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario