En nuestra sociedad, amamos a los que nos aman; hacemos el bien a quienes nos lo hacen y prestamos a quienes sabemos nos lo van a devolver. Una conducta muy razonada, que no compromete en nada.
Pero obrando así, ¿qué es lo que nos distingue de los que no tienen fe?. Al cristiano se le pide un “plus” en su vida: amar al prójimo, hacer el bien y prestar sin esperar recompensa, pues eso es lo que hace Dios con nosotros, que nos ama primero para que nosotros le amemos.
Tenemos que adelantarnos a hacer el bien, para despertar en el corazón de los otros sentimientos de perdón, de entrega, de generosidad, paz y gozo; así nos vamos pareciendo al Padre del cielo y vamos formando en la tierra la familia de los hijos.
Señor, Dios Todopoderoso, rico en misericordia y perdón, mira nuestra torpeza para amar, nuestra poca generosidad en la entrega y nuestra dificultad a la hora de perdonar. Te pedimos nos concedas un corazón misericordioso que se compadezca de las necesidades de nuestros hermanos.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Senor, muchas veces damos esperando algo a cambio, muchas veces hacemos mal a otra persona, y peor aun, no nos retractamos de el error que hemos cometido, se nos hace muy dificil perdonar, se nos hace muy dificil mirar a nuestros enemigos de una manera que no sea con odio o algun otro sentimiento malo. Perdonanos por todas estas conductas negativas, has en nosotros una persona pura, una persona que pueda perdonar, pero perdonar sin guardar rencor, que podamos ser compasivos con los demas, y dejar en ti la justicia divina, no tomarla por nuestras manos. Senor, que podamos tener un corazon de barro.
Publicar un comentario